11/05/09

Leyendas del Rosario

La pelota de Atenea

Uno sale a la vida como luchador rudo. Dirigiéndose al ring, y se entretiene en sueños que no puede olvidar. En sus impotencias. En no poder golpear a sus compañeros en lo onírico y en la vigilia por ejemplo. Como una representación de villano del pancracio: golpeándose el pecho, alegando en un mitote interminable.
Experimente de niño una aparición de lo que explican es un OVNI. Una noche miro por la ventana y veo un asteroide redondo que pasa volando por la colonia. Salí muy rápido de casa. Afuera, en el patio, no vi nada. Me metí a la casa. Después nada. Solo quiero dormir. Mi hermana mayor estudiaba en la sala cuando la pelota de Atenea observé volando sobre la colonia. Frente a mi casa el Popo y la Mujer dormida acompañan al valle de lágrimas (y risas). Nuestro diccionario con imágenes de culturas diferentes, entre ellas el arte griego y mis manos que buscan por si solas lecturas; encontraron una foto de ella con una pelota entre sus manos. Aún sigo viendo estrellas en el cielo de noche; el cielo hace unas décadas estaba tupido de ellas. Era mejor verlas en la provincia. La noche en la provincia, sorprendía.
Funzi

1 comentarios:

Anónimo dijo...

Claudia opino: yo tambien recuerdo el popo y la mujer dormida. Se que mi recuerdo es muy alejado de la realidad pues parecian tan cerca...no podian estar tan cerca...la vision de un ninio y mi recuerdo son tan parecidos.
(ves mis comentarios?)